Yoga a la carta: «las cartas para llevar tu práctica a cualquier momento y lugar».

Así empezó todo

Hace unos tres años Javier se fue a vivir a un pueblo de la Sierra norte de Huelva. Allí conoció a Francisco. Francisco ofrecía su conocimiento sobre el yoga a toda persona que le interesase, de forma prácticamente gratuita: solo pedía persistencia en la práctica y un euro con el que sufragar gastos del espacio social en el que realizan la práctica.

Javier, promotor de Yoga a la Carta

Aunque nunca había hecho yoga Javier llevaba casi ocho años practicando meditación —en la línea vipassana de Goenka— cuando comenzó a practicar hatha yoga. Inmediatamente sintió la conexión tan intensa que había entre las posturas (ásana) y la meditación (dhyana). Esa conexión le sonaba de algo por lecturas, nunca lo había experimentado realmente.

La práctica de ásanas favorecía su meditación y esa paz interior y exterior que lleva asociada. Así que fue profundizando en la práctica de ásanas con disciplina (niyama).

Las cartas

Cuando Javier practicaba solo en casa, tenía dificultad para recordar bien las series o para incluir posturas que había hecho esporádicamente. ¿A quién no le ha pasado lo mismo? Así que decidió fabricarse unas tarjetas con imágenes que había fotografiado o garabateado a partir de libros de yoga.

Poco a poco les fue añadiendo símbolos y colorines para distinguir las invertidas de las de flexión; las dinámicas de las estáticas; las fáciles de las que exigían más práctica… convirtiendo el estudio del yoga en un juego.

Mientras creaba las tarjetas iba elaborando una base de datos con los beneficios de cada postura, añadiendo sus notas para la práctica, o si tenían contraindicaciones, etc. Fue un gran trabajo con el que pudo realizar un gran estudio de cada asana y obtener un profundo aprendizaje.

Pasados unos cuantos meses había recopilado información abundante de distintas fuentes y tenía más de ciento cincuenta ásanas clasificadas por grupos y con mucha información específica de cada una de ellas. Javier usaba estas tarjetas en su práctica así como para diseñar sus series o realizar introduciendo modificaciones y nuevas asanas con cada práctica.

Granito de arena

Javier estaba tan contento con el resultado que le daban las cartas y lo útil que le resultaban que se dijo:  ¿por que no mejorar un poco el diseño, y regalarle una copia a cada uno de mis compañeros de clase?  Ese sería su granito de arena para devolver el regalo que para él supuso empezar a practicar yoga, poder ayudar en su difusión y conocimiento. Ommm.

El enfoque sería: unas cartas que pudieran ser usadas por personas normales, es decir, nada de las posturas más complicadas o acrobáticas y, de incluirlas, optar por las variaciones fáciles.

La diversidad de ásanas y el método para construir series, sería también muy útil para personas que estuviesen formándose para ser maestras o para ayudar a maestras a preparar sus clases.

Javier siguió leyendo libros y consultando con maestras y maestros. El volumen del material crecía y el contenido destilado era cada vez de mayor calidad. Llevaba ya más de un año ampliando y haciendo síntesis de contenidos; modificando y repensando pequeños detalles y leyendo mucho sobre los aspectos prácticos y teóricos del yoga en general y de ásana en particular. A estas alturas el trabajo realizado era ya el de todo un máster!

De la sierra al valle

Cuando Javier le contaba su idea,  tanto a practicantes como a maestras les parecía muy buena idea, así que se vino arriba 🙂 ¿y por qué no hacer una edición de calidad? algo más “profesional”, como diría Pazos, y que pudiera tener todavía mayor difusión. Así que se puso  en contacto con unas amigas que trabajan en una editorial que produce juegos de cartas y les hablo de su proyecto.

También a ellos les pareció buena idea, aun siendo legos en asuntos del yoga: así juntos se arremangaron y comenzó la edición del proyecto. Orientaron a Javier sobre cómo debía presentar el contenido y le explicaron detalles de la producción y la postproducción. Más información y más trabajo, pero nada fuera del alcance de un yogui sereno.

Ahí surgió la duda de si era mejor  hacer dibujos o fotografías y, al final, se decidió que las fotos darían un mejor resultado. 

A la hora de fotografiar las asanas se hicieron las posturas de forma asequible para la mayor parte de personas. Sin intentar que las poses fueran perfectas sino tan solo para recordar la postura a realizar: «las personas no se adaptan al ásana, el ásana se adapta al lugar, capacidad, potencial, viveza… de cada persona», como diría Iyengar.

Un mundo con más Yoga es un mundo mejor

Y la última parte de la aventura fue la que los ha traído hasta Elblogdeyoga.com un proyecto de micromecenazgo en Verkami para conseguir el montante necesario para hacer una impresión de calidad para un material yóguico que hubiese gustado al mismísimo Patanjali.

La elaboración de Yoga a la carta se ha hecho desde un profundo amor y respeto a la herencia del Yoga, por eso, además de las cartas, se ha incluido diverso material para profundizar en la comprensión de que el yoga no es «un antiguo mito enterrado en el olvido, sino que constituye la herencia más valiosa en el presente. Es la necesidad esencial de hoy y la cultura del mañana», como diría S S Sarawasti.

Crowfunding en Verkami

El equipo de Yoga a la Carta se ha puesto en contacto con nosotros para ayudarles a difundir el proyecto así que queremos compartirlo con vosotros.

Yoga a la carta es un método fácil para poder practicar las ásanas cuando no estamos en una clase guiada; en cualquier lugar y momento. En este video te cuentan más sobre el proyecto.

Incluye 80 cartas de ásanas con sus características, ejercicios de respiración y ejemplos de series; además, una guía para la práctica, características de los grupos de ásanas y un listado de más de cien dolencias y los ejercicios recomendados para su alivio y sanación.

Si te ha gustado la historia de Javier  desde solo 10€ puedes apoyar el proyecto participando en su financiación a través de Verkami y obteniendo recompensas que van desde una versión en PDF de las cartas hasta un pack de 12 unidades de cartas especial para tiendas o estudios de yoga.

¡Apenas faltan unos días para que el proyecto termine así que date prisa!

 

 

NOTA: Yoga a la Carta no es un proyecto creado, promovido ni soportado por el elblogdeyoga.com
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