Recientemente el New York Times en su revista dominical publicaba un artículo donde ponía de manifiesto lo difícil que resulta hoy en día en Estados Unidos ser profesor de yoga, o mejor dicho, cómo ganarse la vida enseñando yoga. Nosotros nos hemos preguntado, ¿y como es ser profesor de yoga aquí? ¿que problemas tienen los profesores de yoga? Para tratar de averiguarlo hemos preparado esta encuesta sobre yoga, cuyos resultados publicaremos en febrero, pero mientras hemos tratado de trasponer parte del citado artículo.

Según ese artículo del NYT para muchos profesores de yoga, algunos con muchos años de experiencia, esta situación se les había hecho insostenible y habían optado por dejarlo. Impartir clases de yoga como habían hecho hasta ahora ya no les salía rentable, o directamente no les alcanzaba para llegar a final de mes y pagar sus gastos. Pero cómo puede estar ocurriendo algo así, cuál es la explicación para que en un país donde más del 8% de la población lo practica habitualmente, y esta cifra sigue creciendo año tras año, no sea ya un negocio sostenible el impartir clases de yoga.

Inmediatamente después lo primero que me vino a la cabeza fue preguntarme si aquí estaría ocurriendo lo mismo, así que decidimos rascar un poco y hacer un pequeño trabajo de investigación para conocer la situación en la que se encuentran los profesionales y centros de yoga fuera de los Estados Unidos.

Chicas en clase de yoga
Clase de yoga. Foto de Kelly Marion

 

Desde El blog de Yoga queremos compartir con vosotros una serie de datos e inquietudes sobre la profesión de la enseñanza del yoga, y junto con vosotros comprobar en que situación se encuentran los profesionales en España, si está sucediendo algo similar que en Estados Unidos, y sobre todo que compartáis con nosotros vuestra experiencia y opinión al respecto.

En este primer post queremos lanzar primero una serie de preguntas y reflexiones en voz alta

 ¿es el yoga un negocio?, ¿debe considerarse como tal? ¿que implicaciones tiene esto?

Sin duda, el yoga es hoy un negocio, o quizá sea más políticamente correcto decir que se ha generado un gran negocio a su alrededor. Libros, videos, camisetas, esterillas de todos los formatos, materiales, viajes, ropa, y claro, sin olvidar los estilos de yoga con “marca registrada”, por no decir que hay algún pirata que ha intentado hasta patentar algunas posturas de yoga…sin comentarios.

En esta serie de dos artículos no vamos a juzgar si no a aceptar lo que está sucediendo 🙂 y únicamente vamos a tratar sobre números: sobre cuantos practicantes hay en la actualidad  y hablar la repercusión económica de la gran difusión del yoga y como han ido cambiando y cambiarán estos números. En un segundo post trataremos de la situación actual de profesores y centros de yoga y como es el futuro que tienen por delante, según algunas previsiones.

La profesión de la enseñanza del yoga en números

Un estudio realizado en 2012 por la organización de investigación de mercado Ibis World señaló los negocios de los centros de yoga y pilates como el cuarto sector de más rápido crecimiento en Estados Unidos. Por poner como ejemplo España, un estudio publicado por Aomm indica que el 12% de la población se confiesa practicante de yoga (o practica yoga en la actualidad o lo ha hecho anteriormente), un porcentaje que ha subido exponencialmente en los últimos tres años, además un gran número de personas les gustaría practicarlo. Es decir tanto allí como aquí la práctica del yoga crece año tras año.

Según  datos de Yoga Alliance, el sector del yoga en Estados Unidos mueve una cifra superior a los 2.500 millones de dólares, en España no existen datos al respecto. Pero pese a estos números, en Estados Unidos, el sector del yoga, un sector muchísimo más maduro que el nuestro, el modelo de negocio tradicional muestra síntomas de agotamiento.

Clase de yoga en grupo
Ejercicio de yoga en grupo. Vía Flickr

Nuevos modelos de enseñanza en el mundo del yoga

Y es que el yoga se encuentra en un momento de cambio. Han aparecido nuevos modelos comerciales, hay nuevos actores que están cambiando el paisaje completamente, y que hace que adaptarse al cambio sea vital para subsistir en este mercado. Mantenerse en el modelo de negocio tradicional ya no es suficiente.

Por un lado hablamos de “otras” formas de practicar yoga, o mejor dicho de la proliferación de estilos de yoga, alejados de la tradición y más cerca de la industria del fitness. Estos nuevos estilos de yoga están en auge, son cada vez más los adeptos a esta práctica y no para de crecer.  Como pasa con casi todo hoy en día, la evolución del yoga no ha sido menos, y es ésta una de las razones por las que muchos centros, instalados en la práctica y enseñanza tradicional del yoga han tenido que cerrar, o bien, han tenido que adaptarse a estos nuevos estilos para subsistir.

Chica haciendo fitness
Cada vez se confunde más yoga con fitness. Vía Flickr

El otro gran motivo por el que el sector del yoga tradicional se resiente se debe a Internet y la digitalización de la enseñanza de yoga, un negocio que crece y no parece tocar techo.

Han aparecido gran cantidad de webs y portales donde se ofrecen clases y cursos de yoga online. Por una parte este cambio de paradigma hacia entornos digitales en la enseñanza del yoga está suponiendo la salvación para muchos profesores y estudios. Muchos profesores han desarrollado cursos online que comercializan vía web o por suscripción temporal, y les está permitiendo llegar a numerosos nichos de mercado y personas. Han transformado sus negocios, adaptándolo a un nuevo modelo de éxito.  En España aún no tiene peso la enseñanza del yoga en entornos digitales, pero como ocurre en Estados Unidos no hay que descartar que poco a poco llegue, y como en otros entornos, termine consolidándose como un negocio más.

El yoga en estos años, mediante la fusión con la industria del fitness como hemos comentado, ha pasado a ser una industria que se está fusionando con la cultura de la celebridad, algo de momento reservado sólo a unos pocos, los “maestros” más famosos, gente que se comporta como nuevas estrellas de rock. Este es un fenómeno que de momento parece reducirse al mercado americano.

Nos gustaría conocer tu opinión

¿Que piensas de que el yoga se haya convertido en un negocio? , ¿que implicaciones tiene en la práctica? ¿Piensas que es solo Estados Unidos donde están sucediendo todos estos cambios o también pasa en tu país?  Anímate y déjanos un comentario y acuérdate de que también puedes darnos tu opinión en la  encuesta sobre yoga en la que además puedes ganar una esterilla Widemat (si no la conoces es MUY grande, mide 183x183cm)

 

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