¿Sabes cuál es la diferencia entre un adulto y un niño? La capacidad de no tener miedo a hacer cosas nuevas. De no prejuzgarse ni de ponerse límites. Por ello, las clases de yoga para niños son diferentes de las clases de yoga para adultos. Se caracterizan por su contenido creativo, variado y divertido. Además yo las imparto en inglés para que practiquen lo aprendido en el colegio pero  en su lengua materna es igual de instructivo.
Los niños se sienten libres, se mueven por la sala, respiran, emiten sonidos, interpretan historias y tratan de imitar a los animales a través de posturas de yoga como la cobra, el gato, la vaca, etc. 
 
Se trabaja su corporalidad, concentración, coordinación y también la relajación. Todo ello  a través de juegos, historias y actividades artísticas. De tal manera que aprenden divirtiéndose a la vez que fortalecen su cuerpo y calman su mente.
Ahora que llegan las vacaciones navideñas estas nos brindan una oportunidad estupenda para realizar actividades extras con ellos. Te propongo una  que puedes realizar en el salón de tu casa. Siéntete libre de incorporar o quitar elementos hasta transformarla como propia.
Es un cuentacuentos de yoga. En él, mezclo los elementos de una clase ordinaria de yoga (calentamiento, realización de asanas y relajación final) pero lo estructuro en forma de cuento. Normalmente la temática que uso son cuentos tradicionales indios como el cuento épico del Ramayana o el Bhagavad Guita que están incluidos en el Majabharata.

En navidades, en cambio, suelo hacer un taller  basándome libremente en un vídeo de Bejoyga/joygakids 
 pero usando los personajes de Santa Claus o de los Tres Reyes Magos como protagonistas. En el cuento viajamos a Laponia (Finlandia) o a Belén (Oriente) aprendiendo así geografía además de ejercitar nuestro cuerpo porque por el camino nos encontramos con perros, gatos, conejos, águilas…deja que tu imaginación vuele. Haz tu primero estas asanas y deja que luego los niños las  copien. Nuestro objetivo es buscar a los magos viajando a través del aire (Dhanurasana ), mar (Navasana) o  tierra ( Dandasana caminando sobre los glúteos y moviendo las manos como si condujéramos un coche) para que nos enseñen sus trucos.
Los trucos que nos enseñan son tres:
– la respiración abdominal para poder calmarnos cuando nos enfadamos. Muy práctico para estas fiestas en que los adultos se aceleran transmitiendo ese desasosiego a los niños y en las que estos suelen toman un exceso de azúcar por la ingesta de dulces o de bebidas azucaradas.
– los  increíbles seis movimientos de la espalda mostrados a través de la gran flexibilidad  de una pajita. Un poco de anatomía no hace daño a nadie y los niños empiezan a asociar el 
estar sanos a tener una columna flexible.
– la relajación en que aprendes a comunicarte con tu cuerpo y sin quedarte dormido cierras los ojos para reponer fuerzas cuando has tenido un día agotador.
El taller siempre acaba con un gran baile donde los padres que vienen a recoger a los peques se unen y cantamos todos juntos a pleno pulmón “I’m happy, I’m good”. Mi versión preferida es la de  Snatam Kaur. Tú puedes escoger otra canción que sea alegre y que os permita bailar libremente.

De esta manera tan sencilla los niños comprenden la importancia de esos tres secretos, y lo que es más importante, pueden ponerlos en práctica en su vida diaria. ¿No es eso lo que  es realmente importante?
Por último aquí os dejo la información sobre los talleres de yoga para niños que imparto estas fiestas.
¡Os espero a todos!
Paloma GuillénYogaDhanurasana,inglés¿Sabes cuál es la diferencia entre un adulto y un niño? La capacidad de no tener miedo a hacer cosas nuevas. De no prejuzgarse ni de ponerse límites. Por ello, las clases de yoga para niños son diferentes de las clases de yoga para adultos. Se caracterizan por su...Para ser feliz y vivir mejor a través del yoga